The Bucket List

31.10.08


Por qué me pasa que cuando tengo 1000 cosas que DEBO hacer se me ocurren otras 1000 más que ME ENCANTARÍA hacer y paradójicamente cuando termino esos primeros 1000 DEBERES ya me olvide que era lo que REALMENTE QUERÍA hacer.
Para cuando empiezo a recordar las horas pasaron sin dar tregua y el ciclo arranca nuevamente. Ahora es cuando me doy cuenta del hecho de que son contadas las veces en que hago lo que genuinamente me plazca. Últimamente más que nunca, siempre atada a amigos, familiares y compañeros.
Pero quien es el culpable de todo esto? Ni más ni menos que myself, lo que da mayor gravedad a la cuestión. Si ni yo misma soy capaz de plantarme y poner mis cosas en primer lugar (por más que suene muy egoísta), quién lo va a hacer por mí?
Y con estas cosas en la cabeza, llegue a la triste conclusión de que si supiera que mañana me voy a morir y me decidiera a aprovechar esas ultimas horas seguramente no haría nada de lo que hice en los pasados meses, como así tampoco estaría sentada acá escribiendo esto.

We're going to be friends

30.10.08

Vuelo nocturno

28.10.08

Es raro. Puedo lloriquearte noche por medio, morderme los dedos por no marcar tu número, golpearme la cabeza para no pensarte, atacarme imaginándote y enloquecer a la medida de mis planteos. Pero jamás se me ocurriría alejarme.
Sepan disculpar… estoy más bloqueada y cursi que nunca.

La insoportable levedad del ser

19.10.08



Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la
eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada (das schwerste Gewicht).
Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.
¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad?
La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.
Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes.
Entonces, ¿qué hemos de elegir? ¿El peso o la levedad?
Este fue el interrogante que se planteó Parménides en el siglo sexto antes de Cristo. A su juicio todo el mundo estaba dividido en principios contradictorios: luz-os-curidad; sutil-tosco; calor-frío; ser-no ser. Uno de los polos de la contradicción era, según él, positivo (la luz, el calor, lo fino, el ser), el otro negativo.
Semejante división entre polos positivos y negativos puede parecemos puerilmente simple. Con una excepción: ¿qué es lo positivo, el peso o la levedad?
Parménides respondió: la levedad es positiva, el peso es negativo.
¿Tenía razón o no? Es una incógnita. Sólo una cosa es segura: la contradicción entre peso y
levedad es la más misteriosa y equívoca de todas las contradicciones...

Milan Kundera

Juego de Manos...

13.10.08


Se presienten...
Se divisan...
Se acercan...
Se encuentran...
Se desean...
Juegan ...
Se resisten...
Chocan...
Se arañan...
Sudan...
Se tironean...
Se persiguen...
Se dejan atrapar...
Y finalmente, se entregan nuestras manos
Para perderse y nunca más volver a encontrar.

Since 1987

9.10.08


Cuando era chica le tenía terror a la idea de crecer. No por los cambios físicos/psicológicos que conlleva el crecimiento en si, sino por el miedo de perder todo ello que implicaba la niñez. Mis muñecas, los caramelos, los moños de colores, las hamacas, las escondidas. Por suerte la naturaleza es sabia y no nos toma por sorpresa, haciéndonos despertar un día incierto siendo adultos. Uno poco a poco va dejando todas aquellas cosas reemplazándolas por otras, los intereses cambian, aparecen verdaderos deseos y ambiciones. Pero hasta cierto punto, me gusta tomarme licencia para volver a ser esa nenita que si ve una hamaca busca una y otra vez ese vértigo infantil, que se encapricha por las cosas más tontas y se tira al suelo peleando con sus hermanos. Todos conservamos (o al menos deberíamos hacerlo) algo de esa frescura.

Once upon a time there was a little girl who believed in everything she was told…

Hoy, 21 años después sigo siendo la misma boluda.

Cosas que te pasan si estas vivo

5.10.08


A veces me sorprende con lo poco con lo que se me puede robar una sonrisa y alegrarme el dia. ¿Qué más puedo decir? Solamente, gracias...



The Days of Our Lives

23.9.08


A veces me siento como si regresara a los viejos tiempos, muy lejos. Vos sabes, cuando éramos chicos, cuando éramos jóvenes, las cosas parecían tan perfectas. Los días eran interminables. Estábamos locos y éramos jóvenes. El sol siempre brillaba, vivíamos para divertirnos. A veces, últimamente, no sé… parece que el resto de mi vida ha sido como un espectáculo.Esos fueron los días de nuestras vidas. Las cosas malas de la vida fueron tan pocas. Esos días ya se han ido pero… una cosa es verdad: cuando busco, descubro que todavía te quiero.
No podes retroceder el reloj, no poder hacer que vuelva la marea. Es una pena. Me gustaría regresar una vez más en un viaje de montaña rusa cuando la vida era sólo un juego. No tiene sentido el pararse a pensar en lo que pudiste haber hecho, cuando podes recostarte y disfrutar a través de tus hijos. A veces, últimamente, no sé porqué parece mejor sentarse y dejarse llevar por la corriente.
Porque estos son los días de nuestras vidas. Han volado con la rapidez del tiempo. Esos días ya se han ido pero algunas cosas permanecen… Cuando busco, descubro… que nada cambio.
Esos fueron los días de nuestras vidas. Las cosas malas de la vida fueron tan pocas. Esos días ya se han ido pero… una cosa es verdad: cuando busco, descubro que todavía te quiero.


Roger Taylor

Reflexión post-sabado

14.9.08

La creciente inseguridad no es un fenómeno en si mismo sino una de las tristes consecuencias de la rápida fragmentación que vive la sociedad argentina. En estos días, y desde hace ya mucho tiempo, el tema “inseguridad” está presente en los títulos principales de los diarios y noticieros del país. Hace unos años la inseguridad estaba lejos del primer lugar que ocupa hoy en las encuestas sobre demandas insatisfechas de la población. Vemos que se produjo una “universalización”, ahora es una demanda que atraviesa a todos los sectores de la población.
El avance de esta inseguridad es síntoma de una sociedad que se fragmentó, en un proceso que la recuperación económica, más allá de lo que digan los números brindados por el INDEC, no detuvo, o por lo menos no en forma visible. Los medios suelen reflejar las consecuencias de esta enfermedad, trágicas en su mayoría y que pegan fuerte en toda la población, sin importar su condición social.
Las redes de contención de nuestra sociedad, que fueron destruidas en tan solo un puñado de años, llevarán varias décadas para que se reconstruyan, si es que algún día se logra. El mientras tanto es un verdadero problema sobretodo porque el Estado es incapaz de dar respuestas sustentables, más allá de sumar continuamente efectivos policiales, justamente porque hasta su propia credibilidad esta destruida.
De esta sociedad dividida con un arbitro herido, es fruto la actual paradoja de los taxistas: hay muchísimas personas dispuestas a pagar por sus servicios, tanto así que un sábado por la noche se hace casi imposible conseguir una unidad, pero también a su vez hay un ejercito de pibes sin futuro para los cuales la vida, tanto propia como ajena, vale menos que los veinte pesos que pueden llegar a sacar del asalto a un chofer.

Mariposa Tecknicolor

4.9.08


Era domingo y gracias a dios no estaba en el fuckin’ centro de rosario, sino en mi querido barrio Echesortu. Ahí sí son lindos los domingos, sobretodo cuando calienta ese sol livianito de Agosto que anuncia la primavera. Me hace acordar a los domingos de cuando era chica y toda la tropa cruzaba a la plaza a jugar bajo la atenta miraba de mamá, acompañada por el mate y la abuela.
Necesitaba volver a recorrer esas cuadras donde viven 16 años de recuerdos. Algunos tan presentes que pareciera que fue ayer nomás cuando decidimos mudarnos. No se porque, pero yo fui la única que nunca se termino de adaptar a la vida urbana. Todavía lloro mi casa con su pasillo largooo que fue escenario de varios accidentes, las habitaciones enormes de techos altos que seguramente hoy me parecerían miniaturas, el patio donde actuábamos y hacíamos las fiestas de Halloween, la escalera que me daba miedo bajar de noche…
Así que después de comer, salí de la casa de mi tío y me largue a recorrer sin ruta alguna. A primera vista las cosas parecen muy cambiadas, los edificios altos poco a poco van ganándole terreno a las casas particulares, provocando un juego de sombras que seguramente género el descontento a más de un vecino.
Muchos negocios cerraron o cambiaron drásticamente de rubro. Calle Córdoba, que parecía una autopista a los ojos de una nena, ya no resulta tan impresionante. La casa de Belén ya no existe más y al limonero de la cochera lo volaron para hacer más lugares.
Pero después de un rato te das cuenta que en realidad esos fueron cambios superficiales, la esencia esta intacta y se ve en la mercería que existe desde que mi papá se mudo a rosario, en el peluquero/actor/transformista/juglardeviejas cuando exhibe sus caniches en la calle, el olor a galletitas recién hechas de Caricias, el vidrio de la puerta de casa que sigue roto tal cual lo dejamos, la Dama de Noche que plante con mis propias manitas en el cantero, en el árbol que crece junto a ellas que trajo papá hace 12 años, el kiosco de Silvia con la “alegría” de mi tía abuela Elvira y en la casa de los García tan gris como siempre.
Los colores, los olores todo sigue ahí, esperándome. Lamentablemente, se que yo cambié y aunque vuelva a ese barrio, a esa calle o incluso a esa misma casa, nada va a ser como antes. Son lindos los recuerdos pero no se puede vivir de ellos, prefiero simplemente quedarme con estas imágenes en la cabeza y seguir adelante esperando que en un futuro, otra casa/barrio me deje memorias tan buenas como las que me dejo la de calle Córdoba en barrio Echesortu.
...
Yo te conozco de antes
desde antes del ayer
yo te conozco de antes
cuando me fui no me alejé...
llevo la voz cantante
llevo la luz del tren
llevo un destino errante
llevo tus marcas en mi piel
y hoy sólo te vuelvo a ver...